Las razones del corazón.

Cada sueño que se respeta tiene que tener un corazón y un cerebro. Sólo aquello pensado con la cabeza y estudiado con la razón, regala emociones que saben hablar al corazón.

Nace una bicicleta que es más bicicleta de las otras.
Una joya preciosa, única en el mundo, estudiado con cuidado y precisión suiza. Nace una bicicleta que no es una bicicleta. Es una forma de ser. Un estilo, una emoción. Un vestido de sastrería, hecho a mano. Para llevar con elegancia. Para custodiar con cuidado y celos.

Nace Swi One. La materia de los cuales están hechos los sueños.
Queríamos un hechizo, el estado del arte de las emociones. Un cuadro infinitamente valioso, realizado sin compromisos, para hacer redescubrir sensaciones que creías olvidadas. Para hacerlo no podíamos conformarnos. Debíamos hacer algo especial. Porque ciertas cosas no pueden y no deben tener un precio. Sólo el corazón. Swi One ha sido concebida así.
Siguiendo la Simplicidad y la Sastrería. Siguiendo de un Sueño.

Simplicidad.

Quien proyecta a la Swi es ante todo un ciclista, como ustedes. Pequeño detalle no insignificante, porque conoce bien, por haberlas probado, todas aquellas inexplicables e indescriptibles sensaciones que una bicicleta debe saber comunicar a quién pedalea. Al mismo tiempo, también está directamente involucrado en la producción de los cuadros y en la elección de los componentes.

Estos tres procesos, pedalear, proyectar, producir, deben hacer parte de una única mente y seguir un único proceso. Sin interrupciones. La esencialidad es un factor fundamental para nosotros. Nos gustan las cosas simples pero hechas extraordinariamente bien: la bicicleta de carrera debe ser así. Mecánicamente y estructuralmente perfecta, pero simple.

La simplicidad de la complejidad.

Sartoria.

Una bicicleta debe ser como un vestido de sartoria. Hecha rigurosamente a medida. Por esto, un cuadro Swi One, además de las 12 medidas de serie, viene producido también en “Custom Fit”. Es decir, con un molde individual y exclusivo, para el uso personal del cliente.

Vuestro molde.
Cada ciclista tiene que tener “su propia” bicicleta. No otra. Para Swi no existe el “más o menos”, no existe medio centímetro más, medio centímetro menos.

Existe sólo la perfección.
Porque incluso a igual altura, cada ciclista es diferente. No solo por la relación tronco-piernas-brazos, también por el hábito de la pedaleada, elásticidad de los músculos, diferente estructura.

Nuestra ambición es aquella de suministrar un cuadro que lo reconocerá al instante.
En carbono monocoque, sin junciones o vendajes entre tubos diferentes.Garantizando el máximo del confort y la excelencia del rendimiento. Ningún otro hace lo mismo actualmente.

Por otra parte, la precisión es nuestra profesión.

Sueño.

Basándose en el concepto del mínimal art, hemos elegido de recorrer otro camino respecto a aquella común de diseñar formas inútiles por razones estéticas y comerciales. Hemos decidido de trabajar solo con líneas limpias, eliminando todo aquello que era superficial.

Resultado: un cuadro estéticamente impecable.
Ultraligero, perfecto en cada detalle. Sin alguna concesión al inútil. Un pequeño tesoro simple, nacido de un razonamiento complicado y articulado.